Cuando diseñamos un trabajo para impresión suele estar compuesto de uno o varios de estos elementos; textos y gráficos en formato vectorial e imágenes digitales.

La información del color de una imagen digital está contenida en sus diferentes canales y son diferentes dependiendo del espacio de color usado.

Los espacios de color más comunes son RGB y CMYK.

Las imágenes RGB están formadas por los colores rojo, verde y azul y por lo tanto, tres canales. Las imágenes CMYK están formadas por los colores cian, magenta, amarillo y negro, es decir, cuatro canales y esta es la razón por lo que es menor el archivo de una misma imagen guardada en RGB que en CMYK.

El formato RGB suele usarse en medios digitales (vídeo, web, multimedia, etc…) mientras que las imágenes en CMYK se utilizan para la impresión en cuatricromía, ya que cada canal se corresponde con una de las planchas de impresión.

Es posible fraccionar una imagen digital y así poder editar y modificar cada uno de sus canales por separado.